martes, 25 de octubre de 2016

El cenit de los 128 Bits. 6ª Generación

La historia del videojuego es la historia de las grandes empresas que competían en cada generación. Hay una historia paralela que no estamos tratando más que de soslayo que es la de los juegos en PC, porque es una evolución menos convulsa y porque es raro que las grandes empresas no portasen la mayoría de sus juegos a las consolas llegado el momento. El dúo Nintendo y Sega, los grandes protagonistas de los 16 bits habían dado paso al trio Nintendo, Sony y Sega en la generación de los 32 y 64 bits.
 Llegada la siguiente generación, Sega abandonó la carrera del hardware y siguió el camino del desarrollo de software, paradójicamente para su principal rival en tiempos pasados, Nintendo. El hueco dejado por la gigante japonesa era jugoso y pronto sería ocupado por otro gigante, pero esta vez de Estados Unidos: Microsoft. La generación comenzó con el lanzamiento de la Playstation 2 de Sony en el 2000 que ya contaba con un enorme apoyo de clientes y desarrolladores. Usó el formato DVD para sus juegos y mejoró largamente todas las características técnicas de su predecesora. Nintendo, con su lanzamiento de la GameCube (GCN) en 2001, tuvo dos nuevos "Fails competitivos frente a Sony en esta generación.

 Volvió a retrasarse un año en el lanzamiento, dejando que Sony se asentase mejor entre los 3rd parties deseosos por desarrollar para las nuevas máquinas de potencia mejorada. Además, volvió a apostar por formato de soporte de juegos poco convencional. Al igual que el cartucho de la N64, el mini-DVD de la GCN volvía a presentar limitaciones de capacidad ante la consola de Sony. Los principales desarrolladores multiplataforma se volcaron más con Sony que con Nintendo y aunque llego a tener una extensa librería de bastante calidad, la GCN nunca llegaría a desbancar a la PS2 del trono que se había labrado. Además los colores brillantes y el diseño desenfadado de la GCN contrastaban con el sofisticado, para la época, diseño de la PS2, colocando a la consola un sambenito de “infantil” que Nintendo viene arrastrando hasta nuestros días, respaldado, todo hay que decirlo, por una política de empresa orientada claramente a los juegos para todos los públicos. Microsoft irrumpió en el mercado el mismo año que la GameCube con su Xbox, Microsoft, entonces ya era muy conocida por su Sistema operativo Windows y sus programas de ofimática. La Xbox ofrecía a los desarrolladores utilizar entornos de programación habituales en ordenadores y sistemas de aceleración gráfica como el DirectX. Aún así se adentraba en un nuevo mercado, muy consolidado ya y optó por una estrategia orientada al software. Vendió las consolas a un precio muy competitivo entrando en pérdidas para ganar cuota de mercado y recuperar la inversión sacando beneficio. Su éxito en EEUU fue arrollador y aunque en el resto del mundo fue más modesto tuvo un empate técnico de ventas con el cubo de la Gran N.
Los éxitos de ventas de esta generación fueron juegos de corte maduro: Grand Theft Auto, Halo, Resident Evil entre otros muchos. Esto marcaría una tendencia en el mercado que repercutirá hasta nuestros días.

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